Convencional
El clásico — 30 años, 15 años y todo lo intermedio
El préstamo convencional es el que la mayoría imagina cuando piensa en “hipoteca” — y con razón. Ofrece la mayor variedad de plazos (30, 20, 15 años, tasa ajustable), precios competitivos según tu perfil de crédito y sin prima de seguro gubernamental por adelantado. Y es más flexible de lo que dice su fama: un primer comprador calificado suele necesitar mucho menos de entrada de lo que espera.
Suele quedarte si…
- Tienes ingresos estables y documentables — W-2, salario o negocio propio establecido
- Tu crédito va de aceptable a fuerte (mejores perfiles, mejores precios)
- Quieres que el seguro hipotecario desaparezca a medida que construyes plusvalía
- Compras vivienda principal, segunda casa o una propiedad de inversión sencilla
Bueno saberlo
- El seguro hipotecario (PMI) aplica con entradas más pequeñas — pero a diferencia de FHA, puede eliminarse cuando construyes suficiente plusvalía.
- El plazo de 15 años cambia una cuota más alta por muchísimo menos interés total; te modelo ambos para que veas los números reales.
- Los límites de préstamo se fijan cada año por condado; por encima de ellos entramos en territorio jumbo — que también manejo.
Cómo funciona conmigo
- 01
Revisión de perfil
Miramos juntos ingresos, crédito y ahorros, y elegimos el plazo que cabe cómodo en tu mes.
- 02
Match de prestamista
Cotizo tu perfil exacto en todo mi panel — el mismo expediente puede tener precios muy distintos según el prestamista.
- 03
Lock y cierre
Fijamos la tasa cuando el momento te conviene, y yo llevo el expediente por underwriting hasta la mesa de cierre.
Respuestas rápidas
¿Es obligatoria una entrada enorme?
No — ese es el mito más persistente de este negocio. Un comprador calificado suele empezar con mucho menos de lo que cree. Tu número exacto depende de tu perfil, e Ingrid te lo dice directo en una llamada corta.
¿30 años o 15 años?
Depende de qué sacrificarías para pagar la cuota más alta del plazo de 15. Te pongo los dos lado a lado — cuota, interés total, fecha de pago final — y eliges con números reales, no con corazonadas.
Siguiente paso
¿No estás seguro de que este sea el tuyo? Ese es mi trabajo, no el tuyo.
Quince minutos por teléfono y te digo qué programa encaja de verdad con tu expediente — y qué se necesita para calificar.
El siguiente paso
15 minutos con Ingrid valen más que una semana en Google.
Sin compromiso y sin presión. Cuéntale dónde estás — ella te dice exactamente qué es posible y qué sigue.
